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martes, 24 de enero de 2012

Resumen

Llevo bastante tiempo sin publicar nada en el blog.
Os lo avisé el primer día, me aburro muy pronto de las cosas.
Además estuve liada todo este tiempo y la verdad es que ni me acordé.

Puedo intentar hacer un resumen así a grandes rasgos.

Después del día de Reyes nos fuimos una semana de vacaciones a Lanzarote. Sencillamente genial. Una isla de ensueño. El tiempo no acompañó demasiado así que vine igual de blanca que fui, pero bueno, conocimos muchos rincones preciosos y descansamos que era de lo que se trataba.
Estuvimos en un hotel que trabajaba Por y Para el extranjero, más concretamente el inglés.
Me indignaron muchísimas cosas y así se lo hice saber al responsable en su día. No sé si tenía mucha categoría o no, el caso es que me quejé y me quedé tan a gusto.
Según los animadores del hotel, allí se alojaban todos los ingleses estúpidos que podían existir.
Está mal generalizar, porque había otros muy agradables, pero la mayoría no lo eran.
Que asco de gente por Dios!.
Como muy bien decía mi hermana, ducha en la materia, “estos sólo quieren montar el pollo para que al año siguiente les salgan gratis las vacaciones”. Estoy segura de que el Hooligan de marras, lo quería intentar.

Por lo demás repetiría sin duda. Me encantó el paisaje y la paz que se respira en esa isla.

Tengo que decir que estrené mi ebook y DE QUE MANERA...3 libros en una semana, que guay! ya haré un post cuando termine el que estoy leyendo ahora.

Al volver, 3 días más de relax antes de incorporarme al trabajo.

A media semana mi hermana me lavó el cerebro para que la acompañara a Madrid a la feria de FITUR. En un principio no quería porque estaba cansada y no me apetecía pegarme el palizón de bajar el sábado para volver el domingo, pero bueno, como soy blandengue accedí.
Ella tenía sus motivos. El año pasado se fue de safari a Kenia con el hijo del cuerpo y  convivieron con la tribu Masai. El dueño del hotel donde se hospedaron vino a Fitur con dos de los integrantes de la tribu y quería ir a saludarlos.
Hace ya tiempo desde que fueron ,pero desde luego se le puede llamar el viaje de sus vidas, porque no se olvidan de nada de lo que vivieron, todavía están fascinados, y no es para menos ,creo.

Total que allí nos plantamos a las 10.30 de la mañana. Dimos un paseo por el pabellón de America y África. Una mierda, porque no hacíamos más que soñar y soñar con destinos vacacionales, siendo conscientes de que muchos son IMPENSABLES, pero igualmente nosotras soñábamos.
Después de un rato de ver bailar a los brasileños, dominicanos, cubanos, panameños, ecuatorianos y demás, aparecieron los amigos de mi hermana.

Increíbles, increíbles, no me arrepiento para nada de haberles conocido.
Todo para ellos es novedoso. Nunca se habían vestido con ropa occidental, nunca habían visto edificios altos, ni se habían subido en metro, ni habían probado la tortilla, ni habían visto tanta gente junta.
Estaban absortos. No perdían detalle de nada, miraban con los ojos como platos y sonreían continuamente.

Y digo yo… que diferente es el mundo, aunque nos separen pocas horas entre un punto y otro ¿¿¿no???

Sigo viajera y este fin de semana vuelvo a la capital a pasar 3 días en la Sierra. Quiero hacer un poco de turisteo ya que no conozco nada de nada. Me perderé en el metro y a ver dónde aparezco,

¿¿Alguna recomendación???

Felíz Martes!!!!

miércoles, 30 de noviembre de 2011

LA BUENA EDUCACION


Todo el mundo dice la típica frase de: “yo sí que voy a saber educar a mis hijos, no como esos ineptos que crían demonios con cara de angelotes de Murillo”.

Y es verdad… todo el mundo lo dice, pero no todos lo llevan a cabo.

No como el HIJO DEL CUERPO, que será muy gitano como dice mi madre, pero en cuestión de educación lo que dice lo cumple, ¡vaya que sí!.

Así de educadinas salimos las hijas… no por haber ido a un colegio de monjas, que mejor nos hubieran mandado a uno público, porque lo que es FE… no tenemos. Bueno, a lo mejor sí, mi hermana tiene Fe en que un chorizo criollo ( enlace a la explicación de lo que estáis leyendo) la saque de apuros. Ella lo llama Fe, yo lo llamaría LOCURA…

El caso es que fuimos las dos buenas estudiantes. Nunca nos tenían que echar broncas en el cole, salvo a mí por darle a la húmeda más de lo normal, pero no como ahora que los chavales insultan, pegan, muerden, gritan y maltratan en general al profesorado. No, no era el caso.

Nuestros padres estaban acostumbrados a que hiciéramos los deberes solas, o con algo de ayuda pero no a tener que dar el coñazo para que nos aprendiéramos la lección, porque lo hacíamos sin problema.

La cosa se torció cuando entré en la Universidad.

Acostumbrada a colegios de monjas, y luego de curas, me sueltan en aquel campus inmenso, sin conocer a nadie, con tanta gente entrando y saliendo, haciendo grupos por los pasillos y tomando el sol en los jardines cuando entraba la primavera… vi el cielo abierto.

El primer día no lo pasé bien , por el miedo a lo desconocido, pero no tardé mucho en hacer un grupete de amigas supermegaguay. Lo típico, nos dejábamos apuntes, tomábamos un café en los descansos, nos pasábamos ejercicios, salíamos a fumar un cigarro, íbamos a tomar otro café, nos quedábamos a pasar apuntes en la cafetería, conocíamos a los camareros, nos invitaban al pincho de media mañana, pasábamos de ir a primera hora de clase, directamente quedábamos en la cafetería para contarnos las historias del fin de semana… Vaya! Que tenía vía libre para hacer lo que me diera la gana, y así lo hice.

En casa contaba lo que me parecía, o lo que creía que podíamos estar dando en clase.

¡Mal hecho!, porque el hijo del cuerpo me podía pillar en cualquier renuncio, ya que me había matriculado en EMPRESARIALES, no pude elegir diseño gráfico o medicina… no, tuve que escoger la rama que el buen hombre mejor controlaba. Aunque creo que también sabe algo de cirugía, de veterinaria, de delineación y arquitectura… ah!! Si!! Y tiene el título de Ingeniero Industrial… o eso dice… ( también le sale la vena andaluza de vez en cuando , me refiero a lo de exagerar las cosas, sin ánimo de ofender a nadie).

El caso es que de 12 asignaturas el primer año aprobé 2. Matemáticas y Estadística. Lo único que me gustaba.
Cuando llegó junio tuvimos una pequeña conversación:
n      Bueno, me parece que ya es suficiente. A mí no me vas a chulear más dinero. Para ir a pasear los apuntes a la universidad te buscas un trabajo y ayudas en casa.
n      Noooo, no no no, papá , es que es súper difícil, de verdad, si yo estudio pero es que, claro, ya sabes, el cambio de ambiente papá, es muy duro.
n      Si, ya, no me cuentes historias. Sé de sobra que puedes aprobar y si no lo haces es porque no te da la gana.
n      No, te lo prometo, mira apúntame a clases particulares porque de verdad, te juro que voy a aprobar, dame una oportunidad, no te fallé nunca, no lo voy a hacer ahora.
n      Bueno, una oportunidad nada más. Ya sabes que a mí estas cosas me queman mucho y me sacan de quicio. No estamos tu madre y yo trabajando de sol a sol para que vengas tú a fundir el dinero haciendo que estudias.
n      No papá te lo prometo (con ojos del gato de Shrek)
n      Queda dicho, una oportunidad, nada más una.
n      Si si papá, gracias.

Al año siguiente me pasó tres cuartos de lo mismo. Llegó junio y había aprobado otras dos. Derecho civil y contabilidad.
Antes de tener que reconocer que me había tocado la FAÑAGÜETA durante todo el año, decidí salir por la tangente.

n      Papá, mamá, tengo que deciros algo.
n      A ver… ¿qué pasa?
n      Pues mirad, nada, que creo que lo de empresariales no es lo mío. Quiero ser profesora.
n      Ah si? Vale…
n      Si? Jo que bien, menos mal porque es que ya no aguantaba más. Me aburren las clases, no me gustan las materias, me cuesta estudiar… no, definitivamente no es lo mío.
n      Ya
n      Bueno, papi, ya echo yo la preinscripción y cuando me den el papel para poner el número de cuenta te lo traigo ¿vale?
n      Si si vale. Mientras tanto búscate un trabajo.
n      ¿CÓMO?
n      Pues eso, que te busques un trabajo.
n      Pero para qué, si no quiero trabajar, yo lo que quiero es ser profesora.
n      Ya sí , si nos parece estupendamente bien lo de tu vocación repentina, pero te buscas el trabajo porque te lo vas a pagar tú.
n      ¿QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE???? Pero si no tengo dineroooooo, si hay que pagar un montón de dinero y aunque sea en dos veces no lo tengo, y yo quiero estudiar.
n      Si? Bueno pues es lo que hay. Ya nos chuleaste dos años, así que si quieres estudiar te buscas un trabajo para pagarte la matrícula. Y si no pues nada, te buscas el trabajo igualmente porque en casa no vas a estar de brazos cruzados sin hacer nada, ayudas y punto. No hay más que hablar.

Y no hubo más que hablar. Con 20 años me busqué un trabajo de canguro con el que ganaba 20000 míseras pesetas que yo le daba rigurosamente a mi padre todos los meses.
Al principio pensé que a lo mejor se apiadaba de mí, porque jolín no es mala persona, y suelo camelármelo bastante bien, pero me equivoqué.
El hijo del cuerpo cumplió con su palabra y yo me pagué mi primer año de carrera de Maestra en Educación Especial.
Obviamente, como lo que pagaba me dolía… aprobé todo en junio y con buena nota. Ya sé que no es una ingeniería , pero yo soy bastante vaga.
El segundo año ya lo pagó otra vez mi señor padre y yo tan contenta, todos tan contentos.

Tuvieron que escuchar de todo:

Pobre,no veis que es una cría muy buena.
Como le podéis hacer eso a vuestra hija
No tiene nombre, pobre criatura, como la hacéis trabajar
Desde luego, que poco corazón tenéis                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                 

Pero ellos tenían su forma de pensar, creían que lo estaban haciendo bien y seguían en sus trece.

Lo pasé mal… pero mal de verdad, porque me sentía impotente por un lado, por no tener un duro para poder pagarme los estudios, no quería ponerme a trabajar para dárselo a mi padre, y encima y lo que más me dolía es que les había decepcionado.

Fue una lección de las de verdad. Si no llega a ser por ellos, a día de hoy probablemente no tendría mi carrera acabada y  un puesto de trabajo.

Para mí son los mejores, con sus virtudes y sus defectos, les estoy agradecida hasta el infinito por esa decisión tomada a tiempo.

Y repito hasta la saciedad DE MAYOR QUIERO SER COMO ELLOS.

martes, 29 de noviembre de 2011

El hijo del cuerpo (II)


Pa mear y no echar gota!

Qué gran frase… ahora entiendo el sentido de esas 6 palabras. Creo que estoy comprobando por mí misma lo que significa.

Sensación rara e incómoda, no me gusta.

Se traduce en… cistitis. Sí, me autodiagnostico.

Era lo que siempre le pasaba a A cuando eramos pequeñas.

Leyendo el blog de La mesa cero del Blasco, me hizo recordar un montón de cosas que nos pasaban a nosotros en los viajes.

Siempre que saliamos en el coche, los padres preguntaban:

-         ¿Hicisteis pis?
-         Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
-         ¿Seguro? Mira que no vamos a parar , eh?
-         Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
-         A, estás segura? No nos digas dentro de 5 minutos que hay que parar porque no lo vamos a hacer.
-         Jolín mamá, que siiiiiiiiiiiiiiiiiii

10 minutos después…

-         Papiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii me hago pis
-         Joder, mira que os lo pregunté por activa y por pasiva, pues ahora no paro.
-         Papiiiiiiiiiiiiiii de verdad, me hago pis
-         Que no, que ahora esperas un rato, acabamos de salir…
-         J, por Dios, no ves que se mea? Que tiene cistitis!!

Mi hermana y su cistitis eran todo uno. Siempre, siempre, siempre le pasaba lo mismo. Yo creo que la mayoría de las veces era cierto, y otras tantas se escudaba en ello porque en realidad no había hecho pis antes de salir, pero claro, tenía excusa.

Solíamos ir al pueblo cada dos fines de semana. Antes las carreteras eran horribles, muchas curvas y no en demasiado buen estado. Tardábamos dos horas y pico en hacer 100 kilómetros. Y había que parar una media de 3 veces para mear.

Infernal!!!

En cuanto a los viajes, tengo otra aventura del hijo del cuerpo para contar.

Hará unos 4 años más o menos. Volvíamos de la vieja Iruña. Había ido a buscarme para pasar unos dias en casa ( de aquella yo trabajaba allí).
Ibamos los dos, ¡cómo no! Sin cinturón.

Nos disponemos a tomar un tentempié y en la glorieta que estaba justo antes de nuestro destino, dos señores de verde nos hacen señas para que paremos.

NOS HABÍAN PILLADO.

Yo ya estaba nerviosa, intentando abrocharme el cinturón para que al menos la multa fuera sólo para uno…. Qué ilusa.

-         Estate quieta, no te abroches.
-         Pero papá, que nos van a multar y paso de pagar!
-         Shhhh tu tranquila, que esto lo soluciono yo.

Siempre quise ser como él. Tiene solución para todo. De pequeña me parecía un héroe. Lo ves desenvolverse desde tu metro veinte, sacándose siempre las castañas del fuego. Lo ves todo negro, de repente llega PAPA y todo cambia, no pasó NADA.

Hoy por hoy, no es que haya crecido demasiado; desde mi metro cincuenta y ocho sigo viéndolo como un héroe.

-         Buenos días.
-         Buenos días señor agente.
-         Sabe usted que van los dos sin los cinturones abrochados.
-         Si, claro que lo se, es que vamos a parar ahí a tomar algo para seguir el camino.
-         Papeles del coche, por favor.
-         Si cómo no. A. abre la guantera y sácame la carpetina esa.

Mientras tanto se baja del coche, yo busco la dichosa carpeta y me cagoenlaputaqueparioalguardiademarras porque nos va a caer una multa de tres pares. De pronto oigo:

-         Ahora mismo les doy los papeles.
-         Muy bien. Ya sabe que no debe ir con el cinturón desabrochado, está infringiendo una norma y tenemos que mult….
-         Una pregunta , ¿no conocerán a P, estuvo de guardia aquí en el pueblo este que acabamos de pasar un montón de tiempo?
-         ¿P? qué P? ¿PC?
-         Si, si P.C. , que tiene un hermano, M.C. que también es guardia. Los llamaban los Hermanos Dalton, porque tiraban juntos siempre en las competiciones.
-         Ahhhh siiiiiiiiiiiiiii claro que lo conozco.
-         Ahhh mira, si, nada oye, es amigo mío. Si no te da más no me multes. Le dije yo a la chiquilla que se quitase el cinturón porque íbamos a parar ahí a comer unas corbatas.
-         Ya, bueno, pero es una norma que hay que cumplir.
-         Si , si, yo lo se de sobra. ¡Cómo no lo voy a saber si soy HIJO DEL CUERPO!, mi padre fue cabo en blablablablablablabla mire, aquí llevo su carnet para que lo puedan comprobar.
-         A ver…

No me hizo falta sacar ningún papel. Nos fuimos de rositas a comer unas corbatas como si nada hubiera pasado, y mi padre con un colega más de los que van vestidos de verde.

-         Papá eres increíble, ¿cómo tienes tanto morro?
-         Morro? No hija, no es morro, es saber resolver situaciones.
-         Si, si papá… yo de mayor quiero ser como tú.

Estoy segura de que eso mismo me pasa a mí, y me ponen la multa doble, por lo que haya hecho y por intentar sobornarles.

QUE PASEIS UN BUEN DÍA!!

martes, 15 de noviembre de 2011

El hijo del cuerpo (I)


Todo empezó un día en el que las editoriales coñazo, llaman a mi madre para "regalarle" un libro de bricolaje y jardinería por el módico precio de 5 euros, a lo que mi señora madre dijo: " si si, que me lo traigan pero NO PIENSO COMPRAROS NADA ".
Esta buena señora ya tiene el culo pelao de que vayan a regalar e intenten encajarte una enciclopedia.
Tuvo la experiencia hace 2 años con la misma empresa en la que también le regalaban un libro y pretendían venderle de todo. Ella ya había avisado que no iba a comprar y el comercial se marchó enfadado diciendo que porqué le habían hecho perder el tiempo!!! en fin...

El caso es que ese día estábamos M. y yo desayunando con mi madre y A. en su casa.

Aparece el vendedor: un mulato venezolano con muchas ganas de hablar y, por qué no decirlo también, con muchísima gracia y salero, vaya, no de esos pesados que quieres mandar a la mierda al minuto de empezar.

Total que se planta en la cocina de mi madre y le da el libro. Le dice que le tiene que hacer un cuestionario. Hasta ahí todo bien. Contestamos a todo... genial.
El caso es que por haber entrado en un SUPER SORTEO, a mi madre le llevaban al día siguiente un sillón relax de la hostia y un robot de cocina que te cagas. A parte como le caímos super bien le regalaba un reloj Viceroy.
La pega es que para todo eso tenía que comprar LA PUTA ENCICLOPEDIA que eran 1400 euros, en 29 cómodas cuotas, sin intereses... qué favor , eh??!!! nos faltó hacerle la ola!!

La respuesta obviamente fue NO.

Hasta ese momento no había aparecido el HIJO DEL CUERPO que dormitaba cual lirón bebé en su camastro.
Pero justo entonces llega a escena bajando con su cara de "no me hables que me acabo de despertar" y se dirige a la cocina. (De ahí me vienen a mí los tremendos despertares)

El comercial le saluda muy amablemente y le expone su venta , a lo que mi señor padre le responde:

--Mira chaval! tu sabes lo que yo era antes de prejubilarme??? COMERCIAL,pero comercial de HUMO!"

El mulato se queda con cara de desencaje y le pregunta que carajo es eso, a lo que J. contesta:
--Mira mocín... yo vendía DINERO, que es mas jodido que vender libros, yo trabajaba en un banco!!! así que no me vengas con cuentos.

El chico muy amable le intenta convencer pero el buen hombre lógicamente se sigue negando. En un momento, todos pensábamos que como a esas horas a Don J. no se le puede dirigir la palabra, le iba a mandar a la mierda y echarlo de casa, pero cual sería nuestra sorpresa cuando escuchamos que le dice:

- " Bueno, te propongo un trato, yo te compro la enciclopedia si tú me vendes 50 cajas de vino!"

(Os podeis imaginar la cara de los allí presentes, sobre todo la del vendedor.....) , claro, es que ahora mi padre como no puede estar sin hacer nada , se dedica a comercializar el vino que hace un amigo suyo.

El chico que tenía muchisima labia le dice...
--Bueno, dame 2 cajas y yo el lunes te traigo el dinero.

El ex-empleado de banca muy avispado le dice:
--No no, te dije 50, si no, no hay trato, date cuenta que con el vino vas a sacar más beneficio que con los libros. Ahora con Internet no creo que vendáis mucho... bla bla bla bla bla".

Antes de que nos pudiésemos dar cuenta, el comercial estaba anotando todas las características de los dos productos que mi padre está intentando meter en el comercio.

Al final, el chico después de dos horas y media en mi casa, se marcha sin vender una mierda y con dos cajas de muestra para meter en dos bares de Gijón. O sea, viene a vender y se marcha vendiendo para MI PADREEEEEEEEEEEEEEEEEE.

ALUCINANTE. Pero hay más. Esto fue un lunes.
Al día siguiente por la mañana llamo a mi casa para preguntarle una cosa del banco a J. y cuando estamos en mitad de la conversación escucho que suena el timbre allá. Y me dice:

" Bueno hija, te tengo que dejar que acaba de llegar LUIS ALBERTO( el comercial con nombre venezolano de culebrón que lo flipas) para buscar más cajas de vino!!!!!!!!!!!!!!"

Yo no daba crédito... no puedo con él. Os juro que quiero ser igual de mayor. Es un puto crak!!!!!!!! mi madre le llama el gitano de la familia, por razones obvias.

En fin, teníais que haberlo visto porque fue totalmente INEDITO e IRREPETIBLE.

Todavía no tenemos esa ENCICLOPEDIA decorando las estanterías del salón de casa de mis padres, con lo que deduzco que no llegó a vender las 50 cajas de vino. J. es un hombre de palabra, y lo que dice lo cumple!!! con un par!!.